Guanajuato, Gto. 2 de enero del 2025.-En el estado, el Año Nuevo volvió a celebrarse con pólvora, ruido… y consecuencias permanentes. El saldo: seis personas con amputaciones parciales o totales tras el uso de pirotecnia durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero. Tres de ellas, niños.
La Secretaría de Salud del Estado confirmó que los casos fueron atendidos a través del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) y ocurrieron en los municipios de Juventino Rosas, Jerécuaro, Guanajuato capital y San José Iturbide. Todos los pacientes son varones.
El caso más grave se registró en San José Iturbide, donde un niño de apenas 3 años sufrió la amputación completa de su mano derecha. En el mismo municipio, un joven de 21 años perdió dos dedos. En Juventino Rosas, un joven de 19 años y un niño de 8 años también resultaron con amputaciones parciales. En Guanajuato capital, otro menor de 8 años perdió la mano derecha, mientras que en Jerécuaro, un hombre de 25 años se sumó a la lista.
Las autoridades de salud informaron que todos recibieron atención inmediata; algunos permanecen hospitalizados y otros fueron trasladados a unidades con mayor capacidad. Lo que no se puede trasladar ni reparar son las secuelas permanentes, especialmente cuando las víctimas son menores.
Pese a los llamados reiterados, la pólvora volvió a ganar. Por ello, la Secretaría de Salud insistió —otra vez— en evitar el uso de pirotecnia, recordando que algunos segundos de “diversión” pueden cambiar una vida para siempre.


