Celaya, Gto. 29 de enero del 2026.- El diamante del béisbol celayense volvió a encenderse, esta vez sin guantes ni spikes, pero con memoria y gratitud. Ciro Soto Lara fue incorporado al Salón de la Fama del Deporte Celayense, donde su nombre quedó grabado de forma permanente al develarse la placa que honra su trayectoria.
El acto reunió a autoridades municipales, familiares y amigos que fueron testigos de un reconocimiento largamente merecido. El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, destacó que este homenaje no solo celebra una carrera deportiva, sino una vida marcada por la disciplina, la entrega y la pasión por representar a Celaya dentro y fuera del país.
Ciro Soto Lara no solo jugó béisbol: lo vivió. Integrante de la selección mexicana en los Juegos Panamericanos de 1955, dio el salto al profesionalismo con los Diablos Rojos de México y recorrió ligas, equipos y categorías que marcaron época, desde los Cajeteros de Celaya hasta el béisbol semiprofesional del Bajío.
Su legado trascendió el campo de juego. Fue manager, formador, dirigente y promotor del “Rey de los Deportes”, además de entrenador y profesor en el Instituto Tecnológico de Celaya, donde sembró la pasión por el béisbol en nuevas generaciones.
Durante la ceremonia, la directora del SIDEC, Alma Gorety Martínez García, subrayó que Ciro Soto Lara representa a una de las grandes figuras del deporte celayense, cuyo impacto se reflejó tanto a nivel local como nacional.
El momento más emotivo llegó con las palabras de sus hijos, José Ciro y Ana Soto Hernández, quienes agradecieron el reconocimiento póstumo a su padre, recordando a un hombre que dedicó su vida al deporte y dejó una huella imborrable en quienes lo conocieron.
Con la colocación de su placa, Ciro Soto Lara se integró oficialmente al Salón de la Fama del Deporte Celayense, convirtiéndose en parte de la memoria viva de una ciudad que hoy le devuelve, con aplausos, todo lo que él le entregó desde el diamante.


