Celaya, Gto. 23 de marzo del 2026.-El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez, dejó claro que la solicitud de aumento a la tarifa del transporte público sigue en pausa, al menos hasta que el sistema realmente funcione como debería. Es decir, con camiones en buen estado, rutas ordenadas y un servicio que no parezca prueba de resistencia diaria.
“Todavía le decimos que no podemos dárselas… si nosotros no tenemos camiones buenos, si nosotros no tenemos las rutas acomodadas… no vamos a aumentar”, señaló, dejando en claro que la tarifa no se moverá hasta que entre en operación el nuevo sistema, el cual contempla alrededor de 200 unidades y una reestructuración que reduciría las actuales 63 rutas a unas 20 o 25.
Porque sí, aunque suene increíble, parece que tener menos rutas pero mejor organizadas podría funcionar mejor que el caos actual. Quién lo diría.
El alcalde también apuntó que, mientras no se concrete este modelo, ni siquiera se abrirá la discusión sobre el incremento, pese a que los concesionarios ya presentaron una propuesta basada en sus propios estudios. Por ahora, dijo, hay “otras cosas que ver”, como intentar arreglar lo que hoy claramente no está funcionando.
En cuanto a la modernización, explicó que la mayoría de los concesionarios ya cuentan con preconvenios firmados con la empresa BYD, donde se establece que las ganancias y concesiones se asignarán según el número original de camiones registrados.
“Pueden comprar todos los camiones que quieran para sustituir los malos… pero no para decir pues ahora yo tengo 10 más y por lo tanto me tienen que dar una concesión”, aclaró, marcando una línea bastante directa entre mejorar el servicio y querer hacer negocio extra.
Mientras tanto, la realidad sigue siendo la misma: usuarios que, ante el servicio actual, prefieren caminar, usar bicicleta o moverse en moto. Una especie de votación silenciosa que, sin discursos ni ruedas de prensa, deja bastante claro lo que piensan del transporte público hoy en día.


