Guanajuato, Gto. 3 de mayo del 2026.-Después de años de sospechas, el Congreso de Guanajuato llegó a una conclusión revolucionaria: usar el celular en clase puede distraer a los estudiantes. Sí, un hallazgo verdaderamente inesperado.
Por unanimidad, diputados aprobaron reformas a la Ley de Educación y a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para regular el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas y reforzar la protección de la niñez.
La intención no es prohibir totalmente celulares, tabletas y otros aparatos, porque tampoco se trata de pelearse con medio mundo, sino poner reglas claras para que la tecnología sirva para aprender y no solo para grabar bailes, mandar audios eternos o perderse en redes sociales durante matemáticas.
Legisladores explicaron que se busca un nuevo modelo educativo donde padres, maestros y autoridades compartan la responsabilidad de vigilar que los estudiantes usen la tecnología con algo parecido al sentido común.
También se incluyó el tema de salud mental y la necesidad de crear entornos digitales más seguros, porque internet, sorprendentemente, no siempre es un lugar sano para menores.
Además, se aprobaron reformas para fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes, evitar la revictimización en procesos judiciales, reforzar las procuradurías municipales y hasta impulsar el derecho a un medio ambiente sano. Básicamente, intentar que crecer no sea una prueba de supervivencia.
Con estas acciones, Guanajuato busca escuelas más seguras, mejor organizadas y estudiantes un poco menos hipnotizados por la pantalla. Un pequeño paso para la educación, un gran esfuerzo para soltar el celular cinco minutos.


