Cortazar, Gto. 8 de junio del 2026.-Las lluvias han aparecido puntuales en Cortazar, pero ni el agua ha logrado detener una de las tradiciones más queridas por los habitantes del municipio. Las procesiones de La Cera continúan recorriendo las calles como parte de la Octava de Corpus Christi, entrando ahora en sus días más concurridos con la participación de los gremios que suelen reunir a cientos de personas.
Cada noche, enormes figuras elaboradas con cera escamada avanzan entre música, rezos y familias enteras que salen a observar una tradición que ha dado identidad a Cortazar durante generaciones. Lo que comenzó hace décadas con pequeños cirios se ha transformado en impresionantes estructuras que representan desde templos hasta camiones y diversas escenas que reflejan la creatividad de los artesanos locales.
Sin embargo, el momento más esperado llegará con la participación del gremio de los jitomateros y lechugueros, encargado de cerrar con broche verde estas celebraciones. Y es que al llegar al jardín principal no solo termina la procesión, también inicia una peculiar lluvia de lechugas que vuelan por los aires entre risas, gritos y carreras para atrapar alguna pieza.
La escena se ha convertido en una de las estampas más características de la fiesta. Niños, jóvenes y adultos levantan las manos para quedarse con una lechuga de recuerdo, aunque también conviene mantenerse atento, porque en medio de la emoción cualquier distraído puede convertirse en el afortunado receptor de un inesperado lechugazo directo a la cabeza. Tradiciones de Cortazar: donde la fe, la convivencia y los productos del campo encuentran la forma más original de reunirse en una misma celebración.


