viernes, julio 10, 2026

Piden detener obras del Tren de Pasajeros en Celaya; advierten acciones legales y resistencia civil.

Celaya, Gto. 8 de julio del 2026.-El Frente Cívico Celayense pidió la suspensión inmediata de las obras del Tren de Pasajeros en el tramo que atravesará la zona urbana de Celaya, al considerar que el proyecto representa riesgos para la movilidad, el medio ambiente y el desarrollo ordenado de la ciudad.

Durante una conferencia de prensa, integrantes del colectivo informaron que preparan un amparo federal para intentar detener la obra y advirtieron que, si las autoridades no atienden sus demandas, emprenderán acciones de resistencia civil, entre ellas acudir a Palacio Nacional para solicitar la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Los activistas aclararon que no están en contra del Tren de Pasajeros ni del desarrollo de infraestructura, sino del recorrido elegido para Celaya, al afirmar que el proyecto fue definido sin consultar a la ciudadanía, universidades, colegios de profesionistas ni especialistas en desarrollo urbano.

“Queremos contribuir al desarrollo de Celaya, pero con planeación, profesionalismo y responsabilidad”, señalaron al dar lectura a un posicionamiento público, en el que expresaron su preocupación por el inicio acelerado de las obras y la tala de árboles que, aseguran, forman parte del patrimonio ambiental de la ciudad.

El Frente recordó que, durante más de 30 años, los celayenses esperaron recuperar los antiguos terrenos ferroviarios para convertirlos en espacios públicos y mejorar la movilidad urbana. Sin embargo, consideran que ahora ese corredor volverá a destinarse al paso del tren sin que exista una consulta pública sobre la decisión.

También cuestionaron que se pretenda construir infraestructura elevada y excavaciones de gran magnitud dentro de una ciudad que ya enfrenta problemas de vialidad, además del impacto que generarán las obras durante los próximos años.

Carlos Reza, uno de los voceros del movimiento, sostuvo que aún es posible replantear el proyecto y evitar consecuencias que calificó como irreversibles para Celaya.

Por su parte, Ernesto Ledesma informó que el recurso legal buscará que un juez determine si el proyecto cumple con la legislación vigente, al considerar que la falta de consulta ciudadana podría vulnerar derechos relacionados con la movilidad y la participación pública.

El arquitecto Alejandro Obregón advirtió que el paso del tren por la ciudad se convertirá en un “muro de acero” que dividirá nuevamente a Celaya y complicará la conexión entre distintos sectores, además de afectar avenidas importantes como Anenecuilco, Leandro Valle y Albino García.

Como alternativa, el colectivo propone que el Tren de Pasajeros utilice el derecho de vía de la carretera federal 45, siguiendo un esquema similar al aplicado en Salamanca e Irapuato. También plantean aprovechar el Libramiento Ferroviario o los espacios contemplados en proyectos ferroviarios anteriores.

De acuerdo con los activistas, estas opciones reducirían significativamente los costos de construcción, evitarían la edificación de viaductos y excavaciones dentro de la ciudad, disminuirían el impacto ambiental y permitirían un recorrido más eficiente para el tren.

Además, informaron que solicitaron al gobierno municipal información sobre los permisos de construcción, los estudios de impacto ambiental y toda la documentación relacionada con la autorización del proyecto, al considerar que el proceso debe ser completamente transparente.

En su pliego petitorio, el Frente Cívico Celayense exige detener las obras y la tala de árboles en el tramo urbano, establecer mesas de diálogo con el Gobierno del Estado y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, transparentar los estudios técnicos y garantizar el derecho de los ciudadanos a organizarse y manifestarse.

Respecto a las declaraciones del alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, quien señaló que algunos integrantes del movimiento tienen intereses políticos, los activistas respondieron que el debate debe centrarse en los impactos del proyecto y no en la filiación de quienes lo cuestionan.

Asimismo, aceptaron la invitación del gobierno municipal para participar en campañas de reforestación; sin embargo, señalaron que sembrar árboles no sustituye la necesidad de proteger los ya existentes ni de analizar técnicamente el impacto ambiental que tendrá la obra.

Finalmente, advirtieron que, si sus demandas no son atendidas, intensificarán las acciones legales y de protesta para buscar que el proyecto sea replanteado antes de que avance de manera irreversible.