Celaya, Gto. 24 de julio del 2026.-Dos menores de entre 5 y 6 años de edad resultaron lesionados luego de la explosión de un objeto cuya naturaleza aún no ha sido determinada, mientras jugaban en un área común de la Privada del Real.
De acuerdo con el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Muñoz Huitrón, el hecho fue reportado al sistema de emergencias 911, por lo que elementos de la Policía Municipal acudieron como primeros respondientes para brindar atención, asegurar la zona y coordinar el traslado de los menores.
El funcionario informó que uno de los niños fue trasladado en código verde, mientras que el otro, debido a la gravedad de sus lesiones, fue llevado en código rojo a un hospital, donde fue intervenido quirúrgicamente por una lesión en una de sus piernas y permanece en estado crítico.
Según los primeros reportes, los menores se encontraban jugando cuando localizaron un objeto en un jardín de uso común. Tras manipularlo durante unos instantes, éste explotó y provocó las lesiones.
Muñoz Huitrón señaló que la investigación quedó en manos de la Fiscalía General del Estado, cuyos peritos serán los encargados de determinar qué tipo de artefacto o sustancia originó la explosión. Añadió que, con la información disponible hasta el momento, se descarta que se haya tratado de una granada.
La familia enfrenta una situación económica difícil
Mientras el menor permanece hospitalizado, sus familiares emprendieron una campaña de apoyo a través de redes sociales. Gracias a la respuesta de la ciudadanía, lograron reunir la cantidad de sangre que los médicos habían solicitado de manera urgente.
Sin embargo, la necesidad ahora es otra. Los familiares señalaron que enfrentan una situación económica complicada debido a los gastos médicos, medicamentos, traslados y otros costos derivados de la atención del niño, quien continúa en estado crítico.
Con preocupación por la evolución de su salud, la familia hizo un llamado a la solidaridad de la población para recibir apoyo económico que les permita continuar con el tratamiento y cubrir las necesidades que surjan durante la recuperación del menor. Porque, además de la angustia por su estado de salud, deben enfrentar el peso de una hospitalización que cada día genera nuevos gastos.


