Celaya, Gto. 5 de agosto del 2026.- El ingreso de nuevas rutas de transporte público hacia las comunidades de Plancarte y Tenería del Santuario ha generado inconformidad entre los operadores de mototaxis, quienes aseguran que la medida pone en riesgo el sustento de decenas de familias que dependen de esta actividad.
Desde hace años, ante la falta de rutas formales, habitantes de estas comunidades encontraron en los llamados “carritos” o mototaxis una alternativa para trasladar a los vecinos desde el centro de las localidades hasta la carretera y viceversa. La mayoría de los operadores son personas de las mismas comunidades o de zonas cercanas, quienes hicieron de este servicio su principal fuente de ingresos.
Con la incorporación de minibuses que realizan el mismo recorrido por una tarifa de 5 pesos, mientras que los mototaxis cobran entre 15 y 20 pesos, muchos usuarios han comenzado a optar por la nueva opción debido al ahorro económico.
Aunque reconocen que la ciudadanía busca un servicio más accesible, los mototaxistas manifestaron su preocupación por quedarse sin trabajo. Señalan que no buscan confrontarse con el transporte público, sino que el Gobierno Municipal también los considere y busque alternativas para que puedan seguir obteniendo un ingreso.
Algunos de los inconformes pidieron que se abra una mesa de diálogo en la que puedan participar las autoridades municipales y estatales, con el fin de analizar opciones que les permitan regularizar su situación o incorporarse a algún esquema de movilidad sin afectar el sustento de sus familias.
Por su parte, el secretario del Ayuntamiento, Daniel Nieto Martínez, reiteró que la ampliación del servicio respondió a una solicitud de los propios habitantes, quienes buscaban una opción de transporte más frecuente, económica y regulada. También recordó que la regulación de los mototaxis corresponde al Gobierno del Estado.
Mientras tanto, la inconformidad continúa entre los operadores de estos vehículos, quienes aseguran que detrás de cada mototaxi hay una familia que hoy enfrenta la incertidumbre de perder su única fuente de empleo. Porque, como suele pasar, cuando una solución beneficia a unos, otros terminan pagando la factura.


