sábado, abril 18, 2026

Entre cazuelas humeantes y música en vivo, arranca el Festival Tradición y Sabor.

Celaya, Gto. 17 de abril del 2026.-Con el aroma de antojitos recién hechos flotando en el aire y familias ocupadas decidiendo por dónde empezar, arrancó la onceava edición del Festival Tradición y Sabor, una de esas citas que, más allá del protocolo inaugural, sí logra llenar de vida el centro de la ciudad.

 

Desde temprano, el jardín principal se fue poblando de visitantes atraídos por una oferta difícil de ignorar: enchiladas, pambazos, mole artesanal y tamales, preparados por cocineras tradicionales que no necesitan presentación ni discursos largos para convencer. Aquí, la credibilidad viene en plato servido.

 

La meta no es menor: alrededor de 29 mil asistentes y una derrama económica estimada en 8.5 millones de pesos que, según lo previsto, terminarán repartidos entre expositores, artesanos y prestadores de servicios. Traducido: tres días donde la economía local sí se mueve… y con buen sazón.

 

El presidente municipal, Juan Miguel Ramírez, encabezó la inauguración y destacó el papel del festival como punto de encuentro familiar y motor económico. Lo dijo como se dicen estas cosas, pero esta vez el contexto ayuda: basta ver las filas en los puestos para notar que el impulso a productores y emprendedores no se queda en el micrófono.

Durante el fin de semana, de 10 de la mañana a 10 de la noche, no todo será comer (aunque claramente es la actividad principal). Más de 30 artistas locales pondrán el toque musical y cultural a una jornada que también suma la participación de invitados como Morelos, Comonfort y Doctor Mora, ampliando el menú más allá de lo conocido.

Uno de los momentos más cálidos de la inauguración fue el reconocimiento a la cocinera tradicional Perita Arellano, quien cumplió 10 años participando en el festival. En un evento donde todo gira en torno a la tradición, al menos ese gesto tuvo sentido y no se sintió como trámite.

Entre discursos, aplausos y cucharadas generosas, el festival arranca con buena respuesta. Y aunque cada año promete superarse, por ahora lo importante es más simple: que la gente llegue, coma bien y salga con la vaga pero poderosa sensación de que, al menos por un rato, todo está en su punto.