Celaya, Gto. 28 de febrero del 2026.-El sector empresarial de Celaya vivió un “fin de semana largo” no precisamente por descanso, sino por precaución. El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Jorge Gámez Campos, informó que aún no se cuenta con una cifra definitiva de las pérdidas económicas tras el cierre parcial y total de negocios el domingo y lunes, en medio del clima de violencia registrado en el estado.
Aunque el conteo exacto está en proceso, lo que sí es claro —y casi generalizado— es que la gran mayoría de las cerca de 26 mil unidades económicas bajaron cortinas de forma preventiva, desde microempresas hasta grandes cadenas y centros comerciales. Una pausa colectiva que, sin duda, no estaba en la planeación financiera de nadie.
“Hubo cierres parciales, algunos totales, todo el día del domingo y también se extendió al día lunes. No tenemos todavía una cuantificación real de las afectaciones, pero por supuesto que van a ser afectaciones importantes”, explicó el dirigente, con el optimismo que permite la incertidumbre.
El CCE ya trabaja con la Secretaría de Economía estatal para integrar el recuento de daños, que podría estar listo en aproximadamente una semana. Mientras tanto, el saldo inmediato es claro: dos días con la actividad productiva operando a medias… o menos.
Gámez Campos subrayó que la decisión de cerrar no fue por estrategia comercial, sino por una lógica básica: proteger la vida de trabajadores y clientes. Porque sí, antes que las ventas, está la integridad de las personas.
En cuanto al contexto de seguridad, el líder empresarial reiteró que el llamado sigue siendo el mismo —y constante— hacia los tres órdenes de gobierno: garantizar condiciones de seguridad y Estado de Derecho. Porque sin eso, ni la mejor estrategia de negocios alcanza.
Aunque reconoció avances en la disminución del homicidio doloso, advirtió que los delitos patrimoniales como robos a negocios, viviendas y vehículos continúan al alza, afectando directamente la operación y la confianza empresarial.
Así, el sector productivo de Celaya se mantiene resiliente —como ya es costumbre— esperando que, además de cifras a la baja, pronto también lleguen condiciones que permitan abrir las puertas con más tranquilidad y menos sobresaltos.


