Celaya, GTO. 2 de marzo del 2026.- En lo que va de 2026, ya suman 24 accidentes en los que camiones urbanos han estado involucrados. La cifra suena escandalosa hasta que alguien recuerda que en todo 2025 se contabilizaron 187 percances. Comparado con eso, parecería que vamos “mejorando”. Una forma bastante peculiar de medir el progreso, pero progreso al fin.
El secretario del Ayuntamiento, Daniel Nieto, informó que todas las unidades cuentan con seguro de daños a terceros, el requisito mínimo indispensable para circular. Es decir, si algo sale mal, al menos hay póliza.
Detalló además que no todas las empresas concesionarias aparecen en la estadística de accidentes. “Solo hay cuatro empresas que tienen accidentes que es Atucsa, Omnibus, LEBA y Verdes, son los únicos que tienen, el año pasado hubo 55 lesionados y tres fallecidos y este año les confirmo ahorita el número de lesionados pero me parece que van dos fallecidos”.
Este lunes se registraron dos percances más. El primero ocurrió sobre el Eje Nororiente, con una carambola entre un camión y dos vehículos particulares. El segundo, en el Eje Norponiente, involucró a dos automóviles más. En ambos casos, por fortuna, no hubo personas lesionadas. Solo daños materiales y otro recordatorio de que manejar en hora pico es casi deporte extremo.
Sobre las causas, el funcionario fue claro: la imprudencia suele ser el ingrediente principal, tanto de operadores como de conductores particulares. Invasión de carril, circular en sentido contrario o una mezcla creativa de malas decisiones terminan en responsabilidades compartidas.
En cuanto a la capacitación de los operadores, aseguró: “Si siguen las capacitaciones se dan cada seis meses para los operadores si no la llevan a cabo se les quita el tarjetón y no pueden operar, pero además estamos viendo cómo lograr la certificación para que puedan llevar mejores habilidades de conducción, que puedan conducir tanto a la defensiva como con una mayor responsabilidad de las unidades y lo que les comentaba anteriormente que no estén bajo el influjo de ninguna sustancia que altere su estado este físico y mental, la infracción más cara que es por consumir estupefacientes es decir más o menos un aproximado $7,000 pesos por ahí pero va desde los $800, $1,000 o $2,000 dependiendo de la gravedad y de las condiciones propias de cada accidente se miden en UMAS”.
Las multas, explicó, pueden alcanzar los 7 mil pesos en casos relacionados con consumo de estupefacientes, aunque varían entre 800 y 2 mil pesos según la gravedad. Cantidades que, en teoría, deberían desincentivar conductas de riesgo. En la práctica, Celaya sigue acumulando cifras y aprendiendo, accidente tras accidente, que la educación vial no es opcional aunque muchos la traten como si lo fuera.


