domingo, mayo 10, 2026

Fuga de monóxido en tienda del centro de Celaya deja un joven sin vida.

Celaya, Gto. 17 de marzo del 2026.-Eran cerca de las siete de la noche cuando el olor comenzó a volverse imposible de ignorar. Dentro de la tienda de telas en pleno centro de Celaya, el ambiente ya no era el mismo. Algo estaba mal.

Primero fue el aroma a gasolina. Luego, la inquietud. Los trabajadores comenzaron a alertarse entre sí, mientras algunos intentaban entender qué estaba ocurriendo. Afuera, la rutina del centro seguía como cualquier otro día; adentro, el aire se volvía cada vez más pesado.

El motor que alimentaba de energía al establecimiento seguía en marcha.

Minutos después, la llamada al número de emergencias rompió la incertidumbre. Elementos de Protección Civil y paramédicos se movilizaron rápidamente hacia la tienda ubicada en la esquina de Benito Juárez y Manuel Doblado.

Al ingresar, la escena era clara: varias personas presentaban síntomas de intoxicación. Tres de ellas fueron atendidas de inmediato. Pero en el interior, entre los pasillos y rollos de tela, yacía un joven que ya

no respondía. Había inhalado monóxido de carbono.

Mientras los cuerpos de emergencia trabajaban para ventilar el lugar y disipar los gases acumulados, afuera la zona comenzaba a cerrarse. Tránsito y Policía Vial acordonaban las calles, desviaban vehículos, contenían a curiosos que pese a los riesgos permanecían pendientes a la situación.

Dentro, el tiempo ya había hecho lo suyo. Más tarde se supo su nombre: Juan Carlos, 22 años. Testigos relataron que se encontraba en el lugar al momento de la emergencia, sin lograr salir a tiempo.

El motor de combustión, utilizado para generar electricidad, fue señalado como el origen de la fuga. Un equipo que requería recargas constantes de gasolina y que, esa noche, convirtió el aire en una trampa invisible.

Tres personas sobrevivieron, una no. Y en cuestión de minutos, un espacio cotidiano se transformó en escenario de una tragedia.