Celaya, Gto.- Mientras la mayoría de los celayenses dormía y el Centro Histórico lucía prácticamente vacío, alguien decidió aprovechar la tranquilidad de la madrugada para recorrer algunos comercios y dejar su huella. No precisamente como cliente.
La primera escala ocurrió en una farmacia ubicada en la esquina de Álvaro Obregón y 5 de Mayo. Una alarma rompió el silencio y movilizó a elementos de seguridad, quienes al llegar encontraron todo aparentemente en orden. Puertas cerradas, cerraduras intactas y ninguna señal evidente de ingreso.
La historia cambió cuando se revisaron las cámaras de vigilancia. Ahí se observó a un hombre intentando acceder al inmueble y causando daños a uno de los equipos de monitoreo. Para cuando los policías llegaron, el protagonista de la madrugada ya se había retirado, dejando únicamente el registro de su visita y una cámara averiada como recuerdo.
Pero la noche aún tenía un capítulo más.
Poco después de las seis de la mañana, el turno fue para una tienda departamental ubicada en Morelos y Calzada Independencia. La cortina metálica mostraba daños y las cámaras volvieron a captar a un individuo cuyas características coincidían con las del sujeto observado horas antes en la farmacia.
Los oficiales inspeccionaron el lugar. Las alarmas se activaron, las revisiones se realizaron y el sospechoso, una vez más, brilló por su ausencia.
Fue hasta la llegada del encargado cuando se confirmó que, aunque las cajas registradoras permanecían cerradas, algunas prendas de vestir y productos de higiene personal ya no estaban donde debían estar.
El monto de lo robado no pudo determinarse de inmediato debido a que aún faltaba realizar un inventario completo, por lo que la cifra quedó pendiente junto con la identificación formal del responsable.
Los hechos vuelven a poner sobre la mesa la situación de seguridad en el primer cuadro de la ciudad, donde los comerciantes continúan enfrentando incidentes delictivos pese a la presencia de cámaras, alarmas y recorridos preventivos.
Y es que apenas el pasado 8 de mayo, un establecimiento de telefonía en la misma zona centro, fue víctima de los amantes de lo ajeno. Por lo que a. menos de un mes después, la conversación vuelve a girar en torno a robos, daños y la facilidad con la que algunos delincuentes parecen recorrer las calles del corazón de Celaya durante la madrugada.


