martes, abril 28, 2026

Cuando el rojo “no aplica” y la noche cobra factura: muere repartidor.

Celaya, Gto. 13 de abril del 2026.-Eran poco después de las 11 y media de la noche del domingo cuando, en el cruce del Bulevar Adolfo López Mateos y Luis Cortazar, alguien decidió que las reglas de tránsito eran más una sugerencia que una obligación. El resultado fue inmediato y definitivo.

Un automóvil compacto azul y una motocicleta se encontraron de frente en una escena que, aunque suene repetitiva, nunca deja de ser trágica. El impacto fue lo suficientemente fuerte como para reducir la moto a fierros retorcidos y dejar a su conductor debajo del vehículo. Sí, debajo.

Vecinos reportaron el hecho al 911 tras escuchar el golpe. Paramédicos de Cruz Roja acudieron al sitio, pero el hombre ya no contaba con signos vitales. A esa hora, la prisa ya no importaba y el semáforo, ese que alguien decidió ignorar, seguía funcionando como si nada hubiera pasado.

De manera preliminar, se señaló que la conductora del automóvil, quien iba acompañada por otra mujer, presuntamente no respetó la luz roja. Testigos también mencionaron que podría haber estado en estado de ebriedad. Nada confirmado aún, porque incluso en estos casos evidentes, la formalidad exige su tiempo.

Personas en el lugar intervinieron para que las ocupantes permanecieran en la zona hasta la llegada de las autoridades, un detalle que no siempre ocurre, pero que esta vez evitó que la historia sumara otro elemento más incómodo.

Elementos de seguridad acordonaron el área mientras peritos de la Fiscalía General del Estado realizaban las diligencias correspondientes. Medir distancias, tomar fotografías, levantar indicios. Traducir una tragedia en datos técnicos para, eventualmente, determinar responsabilidades.

Otro accidente más en la ciudad. Otro cruce que funciona… hasta que alguien decide que no. Y mientras tanto, una vida menos, por esa vieja costumbre de creer que unos segundos valen más que todo lo demás.